miércoles, 28 de junio de 2023

22-06-2023

 Dale limosna mujer... 

que no hay en la vida nada

como la pena de ser
ciego en granada. 
Con  el permiso de su autor, según algunos historiadores lo adjudican a Federico García Lorca,... Sin  embargo dicen, cuentan las viejas y sabias lenguas de los mayores, en los antiguos rincones de la ciudad, que fueron unas palabras dichas por persona ajena a quien se las atribuye por defecto o herencia. 

Con fecha que mi Blogs describe, hurgando en mis archivos me encuentro por casualidad, como el que en un día apacible y tranquilo en sus deberes como persona, navega en lo más hondo de las profundidades de su memoria, y florecen sus recuerdos, así los míos, transcritos del papel, ya rugoso y olvidado a los archivos de mi viejo y también cansado ordenador, leo y veo como afloran mis pasiones y amores escritos con toda la fuerza y ​​el amor que sintió y que (tal vez), sigue sintiendo mi noble corazón, a pesar de los años vividos.
Alguien  dijo que el tiempo todo lo cura, que en el tiempo el amor se olvida, que la pasion se apaga pero quedan las cenizas de los momentos vividos.
Que la distancia para el amor es el bálsamo del olvido, aunque es doloroso aceptar que con el tiempo el corazón no aguanta los recuerdos y los sentimientos se dominan, mi experiencia personal está guiada por los caminos de la permanencia en el recuerdo y al igual que el viento apaga el fuego pequeño y aviva el grande, la distancia y el tiempo reaviva el amor cuando es grande y se hace eterno firme e imperecedero.
Con  el único propósito de su lectura y tal vez si te sirve de entretenimiento o algún consuelo que pueda despertar en ti algunos momentos vividos, pongo a tu comprender pasajes, ya como digo para mi, antiguamente vividos.
Deseandote  que como un nostálgico fado te aporte momentos y recuerdos dulces por ti sentidos.
No me guardeis rencores, ni me pongáis oscuras promesas de ausencias encontradas, por aquellos que pudieran reavivaros los recuerdos pasados, y que por mi causa pudieran florecer apagados sentimientos, reavivando el calor de las ascuas dormidas, dadme una sola ofrenda de sensaciones, por vosotros vividas. Yo el autor José María M. Cruz

No hay comentarios:

Publicar un comentario